Fecha: 17/Noviembre/2009
Capítulos Leidos: Jeremías 27-28
Tiempo de Oracion: 30 min.
Entonces dijo el profeta Jeremías al profeta Hananías: Ahora oye, Hananías: Jehová no te envió, y tú has hecho confiar en mentira a este pueblo. (Jeremias 26:8)
Muchas veces he escuchado a personas que hablan bajito diciendo "El predicador no debió decir eso... es una palabra muy dura, la gente puede irse...". Esta clase de personas piensan que La Palabra de Dios debe ser procesada una y otra vez antes de dársela a comer a la congregación, pero La Palabra de Dios esta lista para servirse tal cual es, no necesita ser suavizada para que algunas personas no se sientan mal y se vayan, es mas La Palabra de Dios es como un espejo donde podemos ver como esta actualmente nuestro reflejo comparado con el reflejo que Dios quiere ver en nosotros; por este motivo, intentar camuflar o suavizar la Palabra no es mas que incurrir en mentira y engañar a la gente que verdaderamente quiere agradar a Dios.
Hananias hizo justamente esto; Dios había anunciado por medio del profeta Jeremías un juicio sobre Israel por sus constantes desobediencias y haberse apartado de Dios para ir en pos de dioses ajenos, pero Hananias "profetizo" lo que la gente quería oír, queriendo ridiculizar al verdadero profeta de Dios, al que decía las cosas tal como Dios le mandaba que las dijera, pues la intención de Dios era que su pueblo se arrepintiera. Dios luego no solo envió el juicio que anuncio por medio de Jeremías, sino que quito la vida de Hananias por mentir habiendo usado la Palabra de Dios como excusa.
No rechaces La Palabra de Dios por mas dura que te parezca, pues hay bendición para todos los que la oyen y la obedecen tal como es, sin aditivos, conservantes o suavizantes para ablandarla.
Dios te bendiga!!!
Atte: Jose Osman

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